|
HAZ LO QUE TENGAS QUE HACER -Y SOLO ESO- EN EL MOMENTO PRECISO.
Esto me lo contó un amigo. El mes pasado, de viaje por la carretera, paré en una gasolinera y aproveché para entrar al baño. El primer sanitario estaba ocupado y pasé al siguiente. En cuanto acomodé mis "posaderas" en la taza, la persona de al lado dijo: ¿Qué onda? –Por lo general no acostumbro a hablar con desconocidos y menos en baños públicos, pero mi calidad de "incógnito" me animó a contestar-. Pues aquí, de viaje a Guadalajara. ¿Y se puede saber de qué se trata? -preguntó el de al lado-. Sí, claro -conteste un poco forzado-. Voy a revisar unos proyectos y luego me regreso a Colima. Supongo que andas un poco retrasado de tiempo -dijo el tipo con mucha seguridad-. Sí, bueno... un poco -contesté totalmente arrepentido de haber dado pie a la conversación-. ¿Sabes que? -dijo enojado el de al lado- luego te vuelvo a llamar; se le está acabando la batería al celular y aquí al lado hay un cabrón que responde a todo lo que te estoy preguntando. MORALEJA: Limítate a hacer lo que debas hacer de acuerdo al lugar en donde estés: Si vas a la escuela, ESTUDIA. No platiques ni juegues en el salón de clases. Si vas a una fiesta, DIVIERTETE. No quieras llevarte un libro para leerlo ahí. Si vas a una iglesia, REZA. Atiende al sermón del sacerdote, no vayas a ver quien fue a misa y quien no. No critiques… Si vas al cine, CONCÉNTRATE en la película. El cine no es lugar para platicar. Y si vas a un baño público... ¡HAZLO CALLADO! I. Guerrero.
|