|
NECESIDAD. Fuerza evolutiva que anima a la naturaleza humana. No puede haber mejoramiento de ninguna especie, sin la necesidad.
Entiende que: “Todo lo que existe, absolutamente todo, existe por necesidad, y para comprobarlo no hace falta otra cosa que mirar hacia cualquier lado y verás que: la silla en donde te sientas, fue el producto de la necesidad de sentarte cómodamente, la mesa en donde comes fue también el producto de otra necesidad, la casa en donde vives ,…, cada cosa tiene un papel que realizar, producto de la NECESIDAD. Observa también como cada persona cubre una función determinada, sea para bien o tristemente para mal, entonces también la gente existe por necesidad, puesto que están cumpliendo un papel. En realidad, nada hay en el mundo que pueda existir, si no hay necesidad que exista. Pues bien, te acabo de revelar el sentido inicial de tu existencia. Naciste por necesidad. ¿Y para que naciste?. Para descubrir tu misión en la vida medita las palabras de Edouard Schoore: “La verdad no se da, se la encuentra en uno mismo o no se la encuentra”. Ahora bien, mientras encuentras tu camino hazte un favor. No te muestres repetido en la colectividad. No hagas cosas ni sigas a los demás tan solo porque otros lo hacen, tal es la condición de la gente ignorante, mediocre e irracional que no piensa por si misma. Debes hacer las cosas porque sientas la necesidad de hacerlas y no porque te son sugeridas o impuestas por alguien. Cada quien con sus virtudes y defectos debe ser un Ser individual, esto es ORIGINAL. Pero, ¡cuidado!, no confundas la necedad o la estupidez con la originalidad. Tu vida debe ser una constante aplicación en búsqueda de la superación, si todos los que nacimos somos en principio ganadores en la lucha por la vida, y la primera batalla que libramos victoriosamente fue en el seno de nuestra madre biológica contra un grupo de espermatozoides que buscaban fecundar a un óvulo. Triunfó el que nos formó, ¿por qué entonces no hemos de ser triunfadores cuando crecemos, si empezamos ganando?. I. Amatanejo.
I. Guerrero.
|