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Reflexiones en torno a la remoción de Javier Silva.
Javier Silva es un compañero de trabajo con 25 años de servicio en el CBTis 70 que a través de los años ha conseguido superarse y actualmente está en proceso de titulación en una licenciatura en español. Javier Silva inició siendo intendente aseando las aulas, y a lo largo de sus años de servicio consiguió ser ascendido a prefecto del plantel, hasta hace unos días estaba encargado del turno matutino. Esta semana me enteré que el Director JCFS lo removió de la prefectura asignándolo nuevamente a intendencia, o sea, regresó al puesto inicial, a limpiar las aulas y la escuela. ¿Por qué? JCFS sabrá responder a esta interrogante en su momento, lo cierto es que lo removió de su puesto. Desde luego que el trabajo de intendencia es importante en una escuela, igual que lo es cualquier otro a su interior -incluido el de Director-. Lo cuestionable en este caso -en una primera reflexión- no es por el cargo, más bien es por revisar si es correcto que una persona que se ha preparado durante algún tiempo logrando una Licenciatura y que por ello haya merecido ascender, de repente y sin decir "agua va" sea "regresado" a su encargo inicial. Pienso que lo normal en este caso es que de acuerdo a sus estudios Javier Silva fuera promovido a Docente, en lugar de ser removido (o "degradado" dirán otros más radicales que yo). Por otra parte, al cargo de prefecto que tenía Javier Silva ascendió el compañero Alejandro García quien se desempeñaba como intendente, lo cual desde luego es positivo, ya que significa un ascenso para él. Entonces, mientras un compañero resultó beneficiado con la decisión de JC, otro fue perjudicado, de aquí pues mi comentario y mi reflexión, no es por cuestionar el ascenso de Alejandro a quien desde este espacio le envío mi sincera felicitación por su nuevo encargo, deseándole éxito en su quehacer. Pero ¿y Javier Silva? ¿es justa su remoción?. Desde luego que JC tiene facultades para hacerlo, pero... ¿es correcta su decisión? No lo creo, a menos que tuviera sufcientes razones para hacerlo y no haya sido por la simpleza de una decisión apresurada, por revancha, o por cualquier otra cosa que no sea efectivamente una razón de peso. Lo correcto en este caso, es que de acuerdo a la preparación, al desempeño y a la trayectoria de cada trabajador estas le sean reconocidas estimulándolo a una mejor categoría. Javier Silva en lugar de ser removido de su encargo como prefecto más bien debió recibir horas docentes para impartir cátedra, cosa que ha hecho en algunas ocasiones en nuestra escuela cuando ha existido la necesidad de remplazar o apoyar a un profesor de base. La decisión de JC envía una señal desfavorable al personal, misma que podría entenderse de la siguiente manera "no me importa que estudies, que te prepares, que avances en tu formación, que seas el mejor trabajador, o que hayas ascendido en la escalera de los cargos administrativos, si yo quiero te regreso a donde empezaste". Y es curioso, porque JC empezó a trabajar en el CBTis 70 precisamente en intendencia (igual que Javier Silva), y a lo largo de los años, -como haya sido- terminó siendo Director del CBTis 70. Me pregunto ¿cual sería la reacción de JCFS si alguien "de más arriba" llegara al plantel y lo regresara a intendencia? Saludos a todos.
I. Guerrero.
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