“SUERTE Y DESGRACIA”.
Recuerdo aquella vez que al Secretario General de nuestra Delegación le asignaron por parte de la Sección 16 -nuestra representación en el Estado de Jalisco del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (S.N.T.E)- una serie de boletos para la rifa de un automóvil. Con su venta el Sindicato Estatal pretendía obtener fondos para desempeñar su quehacer.
El total del dinero obtenido por la venta de los boletos debía ser entregado a la Sección 16 estrictamente en una fecha programada antes -obviamente-, del día en que se celebraría la rifa del auto. Como el número de boletos asignados al CBTis 70 correspondía exactamente al número de trabajadores que ahí laboramos, para obviar tiempo nuestro Secretario General simplemente anotó en cada boleto el nombre de un trabajador y así los fue repartiendo, uno para cada persona.
La mayoría pagó su boleto, pero algunos no estuvieron de acuerdo y no lo hicieron, de tal manera que la fecha de entrega del dinero a la Sección 16 por su venta, llegó, pasó y no se entregó nada. A pesar de ello la rifa se celebró en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, y ¡sorpresa!, de entre los miles de boletos uno de los nuestros ¡¡¡resultó ser el ganador del auto!!!
Pero…
¡Oh, problema! el ganador del auto ni siquiera había pagado su boleto, es más, todo el paquete aun estaba en poder del Secretario General de la Delegación, no se habían entregado los comprobantes (talones) a la Sección 16 ni siquiera de aquellos que habían pagado puntualmente…
En cuanto se enteró nuestro Secretario General acerca del resultado de la rifa, de inmediato juntó el dinero que faltaba, desde luego que el primerísimo en pagar -ahora si- fue el del boleto ganador.
Después que completó el dinero, ese mismo día nuestro Secretario General se dirigió más rápido que la luz a la ciudad de Guadalajara a la Sección 16 para entregar el dinero y reclamar el premio.
En la sección 16 lo recibieron amablemente le aceptaron el dinero de la venta de los boletos y le agradecieron enormemente su esfuerzo y colaboración ya que con ello se fortalecerían las finanzas del Sindicato lo que permitiría realizar el quehacer sindical con mayor eficacia. Al mismo tiempo le instruyeron para que por su conducto expresara a todo el personal del CBTis 70 el enorme aprecio que sentía por este gesto de solidaridad el secretario General de la Sección 16.
¿Y el premio? preguntó el Secretario general del CBTis.
-¡El premio nos lo quedamos nosotros!- le contestaron en la Sección 16.
-¡¡¡Pero…!!! ¿por qué?- replicó el Secretario General del CBTis.
-¡¡¡Pues, porque no entregaron a tiempo el dinero de los boletos… así de sencillo!!!-
-¡Entonces, regrésenme el dinero que les acabo de entregar!- dijo nuestro Secretario General.
-¡¡¡No´mbre!!!, ¿¡como crees amigo!?- le contestaron en la Sección 16.
I. Guerrero.